152018Nov
Ácido hialurónico y toxina botulínica: ¿Es lo mismo?

A medida que envejecemos, las células de nuestra piel reducen su funcionamiento y también la síntesis de ácido hialurónico. A los 25 años comienza a disminuir su producción, a los 35 tenemos un 65% y, a partir de los 60 tan solo nos queda un 10 o un 20% de este polisacárido. Quizás, por eso, uno de los tratamientos más demandados en cualquier consulta de medicina estética es el rejuvenecimiento facial y, sobre todo, la eliminación de arrugas.

Tal y como explica la Dra. Paz Cerdá, especialista en Dermatología en Zaragoza y miembro de Doctología, actualmente en el mercado existen dos productos capaces de minimizar al máximo esos surcos indeseados que tanto nos preocupan: son el ácido hialurónico y la toxina botulínica o bótox y, pese a la creencia popular que a menudo las compara y las relaciona, estas sustancias no tienen nada que ver.

Diferencias entre el bótox y los rellenos con ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un azúcar, concretamente un polisacárido que se encuentra de forma natural en nuestro organismo, especialmente en la piel, las mucosas y otros órganos. Mantiene la hidratación y es sintetizado por nuestras propias células. En cambio, la toxina botulínica es una proteína producida por la bacteria Clostridium botulinum.

La diferencia principal entre el bótox y los rellenos con ácido hialurónico radica en que la toxina botulínica está indicada para tratar y prevenir las arrugas de expresión, especialmente en patas de gallo y entrecejo, el tercio superior, mientras que el ácido hialurónico ayuda a restablecer el volumen perdido en labios, código de barras, ojeras y surco nasogeniano, sobre todo. Además, el bótox hace que la musculatura se paralice temporalmente y evita, así, su contracción, mientras que el ácido hialurónico simplemente rellena la piel.

labios-acido-hialuronico

Aplicación de ácido hialurónico en la consulta de la Dra. Paz Cerdá

Pese a ello, lo cierto es que la combinación de ambas sustancias es la opción más utilizada cuando se busca devolver al rostro un aspecto rejuvenecido. Normalmente el bótox se emplea el tercio superior del rostro y el ácido hialurónico en el inferior. Una de las ventajas que presentan estos tratamientos es que el paciente no tiene que pasar por quirófano y puede llevar una vida normal tras salir de la clínica, pese a que, en alguna ocasión puede aparecer enrojecimiento, hinchazón y algún pequeño hematoma en las zonas infiltradas.

Asimismo, entre las recomendaciones que los pacientes deben de tener en cuenta en el caso de someterse a uno de estos tratamientos es que no deben tomar aspirina las 48 horas anteriores a la inyección, debido a que se trata de un potente anticoagulante, y tampoco se pueden masajear la zona trata en las 24 horas posteriores.

Los resultados de ambos tratamientos son muy naturales y visibles desde la primera aplicación, aunque desde la Clínica Dermatológica de la Dra. Paz Cerdá de Zaragoza recomienda repetir estos tratamientos periódicamente para mantener los resultados.

¿Cuántos tipos de rellenos de ácido hialurónico existen?

En los últimos años, a la hora de someterse a un tratamiento de rejuvenecimiento facial, el ácido hialurónico es la opción que cuenta con más adeptos. Sin embargo, es preciso señalar que, dentro de los rellenos de esta sustancia, existen dos tipos con distintas utilidades y funciones.

  • Ácido hialurónico no reticulado: Este tipo de ácido hialurónico es producido cuando las moléculas no se entrelazan entre sí y circulan libres. Se utiliza en procedimientos como la mesoterapia y su función principal es hidratar y aportar luminosidad a la piel.
  • Ácido hialurónico reticulado: Está formado por moléculas hialurónicas unidas entre sí por puentes Van der Waals, que crean una estructura molecular en forma de malla. Se utiliza como material de relleno en labios, pómulos, etc. y, pese a que también es biodegradable, su duración es mayor que la del ácido hialurónico no reticulado.

Antes y Después del tratamiento con ácido hialurónico realizado por la Dra. Paz Cerdá en el surco nasogeniano

De esta manera, para un efecto de hidratación y luminosidad, se realizaría una inyección de ácido hialurónico sin reticular y a poca profundidad mientras que, si deseáramos un efecto de relleno y remodelación facial, se emplearía el ácido hialurónico reticulado inyectado a mayor profundidad.

¿Es efectivo el ácido hialurónico de aplicación tópica?

Debido al auge de popularidad del ácido hialurónico, además de los rellenos, han aparecido numerosos tratamientos de aplicación tópica de esta sustancia.

El ácido hialurónico de uso tópico, en forma de crema, sérum, etc. se utiliza en forma de sal, pero, al ser una molécula muy grande, no puede penetrar en profundidad, por lo que actúa en la capa más superficial de la piel y favorece su hidratación, aportándole un aspecto más liso, turgente y suave. Por lo tanto, este tipo de cosméticos son un buen complemento a las infiltraciones para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y es recomendable comenzar a aplicarlos a partir de los 25 años, cuando empieza a reducirse la producción natural de ácido hialurónico.

Sin embargo, como sustancia de relleno y prevención del envejecimiento, se debe depositar a nivel de la dermis, de esta manera, la vía más eficaz de administración son las inyecciones.

antes-despues-tratamiento-manos

Antes y Después del tratamiento con ácido hialurónico realizado por la Dra. Cerdá en las manos.

Dra. Paz Cerdá – Dermatóloga en Zaragoza

La doctora Paz Cerdá, es una especialista en dermatología con más de 25 años de experiencia.

Experta en:

  • Enfermedades de la piel
  • Dermatología oral y genital
  • Alopecia
  • Tratamientos Láser
  • Dermatología integral
  • Rejuvenecimiento con láser, luz pulsada

Pedir cita con Dra. Paz Cerdá Escar

Pº Independencia, 21 Pral. Izquierda 50001 Zaragoza

Comparte este artículo en...