42019Abr
Cómo saber si los medicamentos que consumes son seguros

En la mayoría de las ocasiones, cuando acudimos al médico escuchamos su veredicto y después vamos directos a la farmacia para pedir el medicamento que nos ha recetado. Sujetamos la prescripción como si fuera la solución divina para todos nuestros males, pero muchas veces no nos preocupamos por entender por qué nos recetan un fármaco u otro y ponemos en riesgo nuestra salud al no consumir los medicamentos de forma correcta. Los doctores de Doctología siempre defienden que la salud es quizás lo más importante que tenemos, pero en ocasiones no la cuidamos como deberíamos. Por ello, en este artículo proporcionaremos algunas pautas y consejos para tomar los medicamentos de forma segura y prevenir efectos adversos de la prescripción en cascada, la polifarmacia y sistemas de medicina alternativa cuya efectividad no está comprobada, como la homeopatía.

Cada año en Australia acuden al hospital miles de personas que han tenido problemas con un tratamiento, y en muchos de los casos los efectos secundarios podrían haberse prevenido. Por ello, la Sociedad Farmacéutica de Australia (PSA) y la organización sin fines de lucro NPS MedicineWise trabajaron para crear Choosing Wisely (‘elige sabiamente’), una lista de recomendaciones que promueven el consumo seguro de medicamentos. Esta colaboración se llevó a cabo con el objetivo de ayudar a los farmacéuticos a recetar mejores prescripciones y dar recomendaciones a los consumidores sobre cómo tomar sus medicamentos de forma segura.

En España, el Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos también trabaja para prevenir los efectos secundarios de un tratamiento poco eficaz o de una prescripción incorrecta. Confusiones por la escritura de una receta médica, errores en el etiquetado de medicamentos, no tener en cuenta si el paciente toma algún OTC (medicamentos de venta libre) a la hora de realizar la prescripción, mezclar tratamientos o no cumplir con la adherencia terapéutica son algunas de las malas prácticas que tanto profesional como consumidor deben evitar para asegurar la eficacia de un medicamento.

Conoce el medicamento que tomas

Los creadores de Choosing Wisely estaban convencidos de la importancia de crear canales de conversación eficaces entre los profesionales sanitarios y los clientes. La participación activa de los pacientes a lo largo de su tratamiento es imprescindible de cara a garantizar su efectividad.

Muchas veces tomamos medicamentos como si fueran caramelos, sin conocer las implicaciones reales ni estar del todo informados sobre sus efectos y riesgos. Por tanto, es necesario preguntar cualquier aspecto que no entendamos a los profesionales sanitarios, así como proporcionar información relevante sobre nuestras costumbres y hábitos que pueda ayudarles a elaborar un diagnóstico más acertado.

Homeopatía, polifarmacia y prescripción en cascada

Con esta vía de comunicación participativa sería posible descartar procedimientos y fármacos que no sean necesarios y que solo afecten negativamente a la salud del paciente.

La homeopatía, por ejemplo, es un sistema de medicina alternativa muy extendida cuya efectividad no está científicamente comprobada. El Dr. Chris Freeman, Presidente Nacional de la Sociedad Farmacéutica de Australia, alertó sobre la necesidad de que los farmacéuticos informaran adecuadamente a los pacientes que estuvieran planteándose esta práctica frente a otras más seguras. Combinar diferentes medicamentos y tratamientos como resultado de la visita a distintos profesionales, o por la prescripción en cascada, también puede producir polifarmacia, una problemática común en personas mayores. Consulta siempre los detalles con tu profesional médico de confianza.

Consejos para un consumo seguro de medicamentos

Para garantizar nuestro bienestar es necesario evitar las prácticas mencionadas y consumir los medicamentos de forma segura. Para ello, los profesionales médicos de Doctología recomiendan lo siguiente:

  • Estar al tanto de nuestro historial médico y llevar un registro de intervenciones, alergias, vacunas e incluso trastornos o enfermedades presentes en nuestra familia.
  • Solucionar todas nuestras dudas cuando hablemos con el doctor y nos recete un medicamento. Comunicarnos abiertamente, interesarnos por posibles efectos adversos u otras reacciones y valorar las alternativas para que nuestro tratamiento sea seguro.
  • Leer los prospectos del medicamento y plantear las preguntas necesarias para que su consumo sea el correcto: ¿Durante cuánto tiempo es necesario seguir el tratamiento? ¿Qué hago si se me olvida tomar una dosis? ¿Dónde y cómo debería guardarlo? ¿Cómo debo actuar si la dolencia no mejora? Etc.
  • Llevar a mano un listado con los medicamentos que estamos consumiendo para controlar la información en caso de emergencia.
  • Si continuamos con dolencias, antes de tomar nueva medicación primero es necesario determinar cuál es la causa y si es necesario prescribir otro tratamiento para prevenir la prescripción en cascada.
  • No recurrir a sistemas de medicina alternativa sobre los que no tengamos evidencia fiable de su eficacia. En caso de duda, consultar a un profesional sanitario de confianza que pueda informarnos para no perjudicar nuestra salud.
  • Acudir a revisiones personalizadas para que nos asesoren los especialistas en función de nuestra situación y nuestro historial.
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