42018Ene
Musethica: Cuando la música cura

De la música se dice que “amansa a las fieras”, que “quien canta, su mala espanta” y que es sinónimo de libertad. Conocida es la capacidad de las melodías para influir en el estado de ánimo y para estimular los sentidos o relajarnos, pero también es capaz de influir en nuestra salud.

Cada vez es más habitual escuchar música en los hospitales, y ya no solo en grabaciones…

Hace más de 5 años nació Musethica, una organización sin ánimo de lucro y un proyecto de formación para jóvenes músicos que quieren dedicarse a la interpretación. La clave de su éxito es que integra la realización de un gran número de conciertos en diferentes escenarios durante su proceso educativo.

Gracias a Musethica los músicos tienen la oportunidad de ofrecer conciertos del más alto nivel y fuera de sus tradicionales escenarios y, además, permite que esta música puede llegar a población en riesgo de exclusión. Y es que muchos de estos conciertos se ofrecen en hospitales, refugios, albergues sociales, escuelas de educación especial y otras organizaciones con fines sociales y humanitarios.

El concepto de Musethica fue concebido por el violista Avri Levitan y oficialmente fundado en Zaragoza en noviembre de 2012. Desde entonces se han hecho 350 conciertos en Aragón y también en otros lugares como Alemania, Polonia, Suecia, Israel, Pekín, Lyon, Viena… En total, más de 900 eventos.

Según explica Carmen Marcuello, profesora universitaria y directora de esta organización, se trata de un modelo de formación sencillo basado en la práctica: “El músico necesita aprender lo que no se aprende en el aula: comunicación, emoción, etc.”.

Los estudiantes preparan los programas de los conciertos juntos con sus profesores y prestigiosos músicos para posteriormente tocar para aquella población socialmente excluida o en riesgo de exclusión. A pesar de lo que pueda parecer “son un público muy exigente”, enfatiza Marcuello.

Uno de los lugares donde más conciertos se ofrecen y donde más disfrutan tanto músicos como espectadores es en hospitales, psiquiátricos, etc. Y es que, como explica la directora de esta organización la música clásica no tiene límites y “sabe escucharla mejor quien tiene otras dificultades”.

Concierto en el centro de Educación Especial Jean Piaget de Zaragoza, ante niños con autismo.

Beneficios de la música para la salud

En los últimos años se ha demostrado que la música trae múltiples beneficios a la salud emocional y física de las personas. Tiene una capacidad “pacificadora” y es capaz de levantar el ánimo, pero sus beneficios no se quedan ahí:

  • Reduce el dolor: Puede reducir el dolor crónico de enfermedades dolorosas hasta en un 21%, según varios estudios.
  • Reduce la presión arterial: Incluso se ha demostrado que la música puede facilitar la recuperación de pacientes que sufren problemas del corazón.
  • Acelera la recuperación después de tener un accidente cerebrovascular.
  • Ayuda a mejorar habilidades comunicativas, específicamente las visuales y verbales.

Todos estos aspectos han sido comprobados in situ por músicos, médicos y espectadores de los muchos de los conciertos que se han ofrecido en hospitales de todo el mundo.

“Incluso los médicos pueden ver a sus pacientes de otra forma”, explica Marcuello, que asegura que la recepción de la música “cambia la actitud de los pacientes”, mientras recuerda cómo durante un concierto ofrecido en la UCI Pediátrica del Hospital Miguel Servet de Zaragoza una niña muy inquieta se sorprendió y tranquilizó con la música. “Incluso le bajaron las pulsaciones”, afirma.

En el Hospital Infantil se ofrecen muchos de estos conciertos, pero también en el Hospital Provincial, en la unidad de rehabilitación psiquiátrica del Royo Villanueva…

También tocan en colegios de educación especial, como el Centro de Educación Especial Jean Piaget de Zaragoza, donde cada evento es una experiencia única para sus alumnos. “En todos estos lugares la valoración es muy positiva”, destaca Marcuello.

“La escucha se realiza desde dentro”

musethica-zaragoza

Una experiencia muy positiva para los pacientes y también para los músicos, que gracias a Musethica realizan conciertos de manera regular y ante un público especial que les obliga a trabajar no solo sus habilidades musicales, sino también sociales y personales, tal y como explica Marcuello: “Se produce un aprendizaje impresionante, ven como su música afecta a la gente”.

Una visión que comparten los jóvenes talentos. “Experimentar esa conexión con el público es impresionante y nos permite aprender a comunicar lo que queremos. Al final la finalidad siempre es que la gente disfrute”, explica uno de los músicos del proyecto.

En todos estos conciertos se produce una unión especial entre el músico y la audiencia. Todos coinciden al afirmar que en estos eventos se fomenta una mayor expresividad y una mayor musicalidad. “En estos centros la escucha se realiza desde dentro, cerrando los ojos”, resume Marcuello.

Los próximos conciertos de Musethica tendrán lugar en Alemania la semana del 8 al 14 de enero. En el mes de febrero darán un concierto el día 14 en la Escuela de Jardinería El Pinar y el día 16 en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.