132018Ago
Otitis y sordera infantil: Síntomas y tratamiento de las enfermedades del oído en los niños

Casi todos los niños han sufrido alguna vez en su vida dolor de oídos, algo que suele estar directamente relacionado con una infección en el tímpano. Estas infecciones, también conocidas como otitis, son una de las enfermedades más comunes entre los más pequeños.

Las otitis, aunque suelen aparecer principalmente durante los meses de invierno, pueden estar presentes en cualquier época del año. De hecho, durante el verano aumentan los casos de otitis en niños, originado por la humedad durante los baños en piscinas y playas.  

Síntomas de la otitis

  • Dolor de oído
  • Disminución de la audición
  • Fiebre
  • Vértigo
  • Molestias al succionar y masticar

Debemos tener en cuenta que cuando la otitis se manifiesta en el niño de forma frecuente, puede indicar una reacción alérgica. Por ello, la otitis debe tratarse de inmediato, para aliviar el dolor y para llevar a cabo tratamientos que impidan su aparición.

El Doctor Jorge Alfaro, miembro de Doctología y especialista en Otorrinolaringología en Zaragoza, es uno de los referentes aragoneses en la especialidad de Otorrinolaringología, con 30 años de consulta privada.  Además, ha sido pionero en introducir en la comunidad aragonesa varios tratamientos como la apnea del sueño infantil o la cirugía endoscópica de laringe con láser CO2. Durante este entrevista nos cuenta cuáles son las enfermedades más habituales en los niños y como combatirlas.

Pregunta.- ¿Es común que los niños sufran infecciones de oídos?

Dr. Jorge Alfaro. – Es muy frecuente que los niños sufran infecciones de oído. Hay veces que hay que explorar al niño y otras veces te quedas con la duda, aunque normalmente, ves algún síntoma de inflamación o infección, así como el tímpano abombado, y se puede diagnosticar fácilmente.

P – ¿Cuáles son las enfermedades del oído más comunes en los niños pequeños?

Dr. J. A. – Las más comunes en los niños pequeños son las otitis, que pueden ser externas u otitis medias.

Las otitis externas son las típicas de la natación y el verano porque se humedecen mucho los oídos durante los baños; y las otitis medias son las que aparecen en la época de otoño-primavera y se denominan catarrales.

En el caso de las otitis medias, las bacterias pasan a través de la Trompa de Eustaquio, el conducto que ventila el oído medio, y el líquido que hay en el oído medio se infecta y se produce una inflamación o puede llegar a hacer una perforación y una supuración.

P – Usted es pionero en España en la cirugía de dilatación de la Trompa de Eustaquio con el balón TubaVent para tratar, entre otras enfermedades, la otitis, ¿en qué consiste exactamente? ¿Se puede aplicar en niños?

Dr. J. A. – Se trata de una técnica en la que fui pionero en realizarla con el Hospital de Can Ruti y de la que estoy muy orgulloso porque por fin hemos podido hacer un consenso a nivel nacional. Tuvimos hace poco la primera reunión nacional en Madrid donde nos hemos reunido un grupo de 5 especialistas para asentar las bases de cómo se debe utilizar.

Ya es una técnica que está completamente admitida dentro de la comunidad científica.

Lo que hacemos es, a través de la nariz, cateterizar o introducir un catéter con balón en la trompa de Eustaquio para dilatarla. Eso es muy importante, tanto en el adulto como en el niño, porque lo que hacemos es ventilar el oído medio. Es el origen de casi todas las infecciones de oído medio.

Al ventilar bien las trompas de Eustaquio, se resuelve bien las infecciones y las posibles secuelas que pueden dejar las infecciones de repetición que son las cicatrices, perforaciones, formaciones de colesteatomas (pequeños tumores epiteliales), quistes epiteliales que producen infección…

En los niños, ahora que se han solventado los problemas anatómicos para intervenir en la Trompa del Eustaquio del oído infantil, y ya se empieza a practicar esta cirugía.

otitis-infantil

P.– Si un niño sordo no oye, sus padres en seguida lo detectan, pero, ¿qué es lo que pasa si el niño es sordo sólo de un oído? ¿Cómo pueden detectarse?

Dr. J. A. – Todo esto depende mucho de la edad del niño. Si el niño es recién nacido, casi es más fácil detectarlo porque les realizamos las revisiones acústicas nada más nacer. Muchas veces nos revelan que por un oído oye y por el otro no. Esto puede ser originado por los líquidos amnióticos, ya que hay que tener en cuenta que lo realizamos a las 48 horas de nacer más o menos.

Al mes de vida le realizamos los potenciales evocados auditivos. Si el niño es más mayor, ya tienen la capacidad de decirte que oyen bien por un oído y otro no. Normalmente, la edad media para hacer una audiometría a un niño es entre los 4-5 años. Hay audiometrías que son conductuales, pero son muy largas y hay veces que no puedes fiarte de ellas, por eso realizamos el potencial evocado auditivo.

Si un niño oye solo por un oído y ese oído es normal, ese niño lleva un desarrollo del lenguaje absolutamente normal.

El problema está cuando al oír sólo por un oído, no se orienta bien. Al hablarle por detrás, el niño no sabe si el sonido viene por el lado derecho o por el izquierdo, pero se desarrollan de manera normal.

P – Si notamos que un niño habla muy alto, ¿es que no controla sus niveles de sonido o es que grita porque no oye?

Dr. J. A. – Las dos cosas. Normalmente los niños gritan porque sacan el sonido de la garganta, no saben respirar bien por el diafragma y son niños gritones. Hay niños que oyen menos, pero por lo general los padres ya lo notan y te avisan que oyen mal.

Las madres, por lo general, son muy intuitivas y yo lo primero que les pregunto es si el niño oye o no oye. Yo diría que, casi al 100%, las madres aciertan si el niño oye bien. Hay niños a los que les llegamos a poner audífono porque dudamos de su buena audición y, si el niño no se lo quita por sí mimo, es porque realmente lo necesita.

P.- ¿Es conveniente que llevemos a nuestros hijos al otorrino o con una revisión al pediatra sería suficiente?

Dr. J. A. – Teóricamente, el pediatra envía al niño al otorrino cuando lo necesita porque es el profesional que más trata al niño y tiene sus medios para hacer las pruebas necesarias. Ante la duda, es conveniente llevarlo al otorrino.

Si se duda y se cree que las cosas no están como tienen que ir, se le debe llevar al otorrino para hacerle una revisión en torno a los 4-5 años.

Pedir cita con Dr. Jorge Alfaro García

C/ Zurita 7, Pral Izq - 50001 Zaragoza

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