22016Feb
La uña encarnada produce dolor e inflamación

Las uñas que se clavan en los dedos de los pies producen efectos muy molestos, como el dolor y la inflamación. Hay soluciones que alivian casi de inmediato si te pones en manos de un podólogo

¿Alguna de las uñas de tus pies se clava en el dedo, se muestra inflada y te produce un dolor agudo e intenso? Si es así, sufres de onicocriptosis, o dicho más fácilmente, de uña encarnada.

Una lesión que, si bien en un principio no tiene demasiada importancia, de no tratarse a tiempo puede producir una herida más grave y llegar a infectarse.

Si este es tu caso, no lo dudes, acude a un podólogo para que atienda ese uñero y evitar así molestias mayores.

La uña encarnada se produce con mayor frecuencia en el primer dedo del pie que en los demás. Si se ha infectado, los signos que nos lo indican son inflamación, enrojecimiento, dolor y supuración de color blanco, amarillo o verdoso (es decir, pus).

Uña encarnada

La uña encarnada se produce con mayor frecuencia en el primer dedo del pie

Aumenta la sensibilidad, se produce el dolor

Si bien en un primer momento, la uña encarnada o uñero no reviste gravedad, es importante acudir al podólogoen cuanto se detectan los primeros síntomas, al notar dolor, para retirar la espícula. De esta manera conseguiremos una más rápida recuperación. De lo contrario, con el paso de los días, si no se aplica el tratamiento adecuado se produce infección, el borde de la uña se llena de pus, el dolor se vuelve más intenso.

Si la infección continúa, puede aparecer un granuloma (engrosamiento de la piel).

Hay que tener en cuenta que lo más desaconsejado ante una uña encarnada es intentar solucionar en casa el problema, puesto que nuestra inexperiencia puede ocasionar que se termine infectando, lo que convertirá en un problema más grave el que en origen no lo era. De hecho, el pronóstico de una uña encarnada suele ser bueno salvo en casos concretos.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta

Se detecta una uña encarnada cuando esta se empieza a clavar en el dedo, atravesando la piel y produciendo dolor, enrojecimiento e inflamación. En la zona afectada aumenta la temperatura y notamos una presión al caminar.

Pregunta: ¿Qué debemos hacer al detectar que tenemos una uña encarnada?

La primera recomendación a tener en cuenta es mantener la máxima higiene en la zona. Es conveniente tomar baños de agua caliente con sal, también con peróxido de hidrógeno, varias veces al día; así como desinfectar la zona de la uña encarnada con una solución de povidona yodada.

Llevar un calzado holgado, que no presione sobre la zona, aliviará el dolor. Y, para que el trastorno de la uña encarnada no se convierta en un auténtico problema, conviene pedir cita en la consulta de un podólogo que será quien trate nuestro uñero de una manera profesional y especializada, evitando que el dedo se infecte y el dolor aumente.

Higiene cuidado uña encarnada

La higiene es fundamental cuando tenemos una uña encarnada, es recomendable tomar baños de agua caliente con sal

Como ocurre con otras dolencias, hay determinadas personas que han de extremar los cuidados si padecen una uña encarnada. Es el caso de las personas diabéticas, para quienes existe un mayor riesgo de complicación de esta patología, al igual que sucede con aquellas personas que presentan un déficit del sistema inmunitario.

Pregunta: ¿Por qué se produce una uña encarnada?

Existen diferentes factores de riesgo, que pueden ser causantes de la uña encarnada. Unos son de origen congénito (es decir, inherentes a la persona) y otros tienen que ver con la forma de vida.

Así, por ejemplo, entre los factores congénitos cabe citar la forma de la uña, ya que algunas formas como las uñas con forma de teja, las uñas semicilíndricas y las abarquilladas tienden a producir esta patología. Suele tratarse de malformaciones hereditarias de la uña.

La forma de los dedos, formas de antepié triangular también pueden derivar en una uña encarnada. Personas con dedos en martillo o ‘Hallux Valgus’ (juanetes) sufren mayor presión en los dedos de sus pies, y, por tanto, tienen una mayor predisposición a sufrir uña encarnada. También es más frecuente en aquellas personas que tienen los dedos de los pies especialmente largos.

Cómo afecta nuestra forma de vida

Entre los factores externos que pueden desembocar en una uña encarnada cabe citar la utilización de un calzado estrecho, el uso de zapatos de tacón o un calzado muy justo de talla que comprime las uñas del pie.

También puede ocasionarse a partir de traumatismos de la uña, microtraumatismos de repetición en largas caminatas, excursiones, que se suelen dar entre personas que no tienen la precaución de cortar las uñas lo suficiente para que al andar (sobre todo, en descensos) la uña mayor de nuestros pies no golpee de manera constante contra la punta del calzado.

Cortarse las uñas bien

Cortarse de manera inadecuada las uñas puede provocar una uña encarnada

Otro de los factores que están relacionados con la aparición de la uña encarnada tiene que ver con la forma inadecuada de cortarse las uñas del pie. Las uñas de los pies siempre se deben de cortar en forma recta para que no se claven, nunca en ángulo. Es frecuente que al cortar la uña demasiado quede una pequeña espícula que producirá dolor.

Otros factores añadidos

Además de los citados, existen otros factores que pueden derivar en que se produzca una uña encarnada. Son, por ejemplo, el exceso de sudoración (hiperhidrosis) en los pies; padecer edemas en las extremidades inferiores y tener una infección por hongos de las uñas (onicomicosis); también la artritis puede ser un factor desencadenante de uñeros.

Pregunta: ¿Cuál es el tratamiento más adecuado? ¿Depende este de cuánto tiempo ha pasado desde la aparición de la lesión?

Existen distintos métodos de tratamiento de uña encarnada, que van desde los tratamientos conservadores hasta los quirúrgicos. Dependerá de la etapa en la que se detecta, de la afectación y de la cronicidad de la lesión. Y siempre lo debe realizar un profesional especializado en afecciones del pie.

Tratamiento uñas encarnadas

No debemos tratarnos en casa una uña encarnada, es necesario acudir al podólogo

En una primera fase, tras la desinfección, se retira la espícula o fragmento de la uña encarnada. Después, siempre se realizará un control del crecimiento de la uña para comprobar que es el correcto y prevenir y evitar que se vuelva a encarnar.

Se realizan curas aplicando antibiótico tópico. Y, en algunos casos, es necesario prescribir antibiótico por vía oral.

Cuando hay infección, tumefacción de la piel, la zona está muy sensible y, en muchas ocasiones, es necesario aplicar anestesia local para poder retirar la espícula o tramo de uña encarnada. Especialmente, si la uña encarnada presenta formación de granuloma e infección severa, el tratamiento antibiótico será prioritario y, bajo anestesia local, se retirará el segmento de uña que produce la lesión.

¿Es necesaria la aplicación de una cirugía más invasiva?

En aquellos casos con recidivas (cuando la uña encarnada vuelve a aparecer después del tratamiento) o repetitivos se valora la intervención mediante cirugía de fenol. Consiste en realizar una matricectomía química, extrayendo el lateral afectado e impidiendo que vuelva a crecer.

Tras esta intervención, no se percibe apenas diferencias estéticas en la uña, el paciente no siente dolor, la reincoporación a la vida habitual es inmediata y no vuelve a producir problemas de ese tipo nunca.

En la mayor parte de los casos, con el tratamiento adecuado se conseguirá una más rápida recuperación y además se evitarán complicaciones, que, por otra parte, no son frecuentes pero pueden aparecer.

Pero hay que tener en cuenta que si no se trata de forma adecuada esta afección se puede hacer crónica. La uña encarnada es una afección a la que no se le suele dar la debida importancia cuando aparece y la mayoría de las personas se decide a tratarse por sí mismos, en la mayoría de los casos empeoran la situación. De hecho, en ocasiones vemos pacientes que llevan meses con el dedo inflamado, incluso con engrosamiento de los tejidos, infección y dolor intenso por haberse tratado en casa sin acudir a un centro especializado.

Cómo prevenir la uña encarnada

Zapato Comodo

El uso de calzado holgado previene la aparición de uña encarnada

  1. Cortar siempre las uñas rectas, nunca cortar en ángulo los bordes de las uñas, ni en forma de “V”. Usar instrumental adecuado para cortar las uñas, debidamente desinfectado.
  2. No intentar solucionar por sí mismo una uña que le molesta o se empieza a encarnar.
  3. Llevar calzado amplio, evitar calzado muy estrecho.
  4. Llevar siempre las uñas bien cortas, sobre todo si se va a caminar o a realizar excursiones o marchas, para evitar pequeños traumatismos en las uñas.
  5. Llevar calzado de protección en el trabajo, evita lesiones e impactos en los dedos y uñas.
  6. Revisar los pies y las uñas con regularidad, especialmente si se padece diabetes.

Uña encarnada en niños y adolescentes

La uña encarnada también se ve con frecuencia en niños y en adolescentes. Suele estar ocasionado porque ellos mismos se cortan mal las uñas, incluso las “arrancan con sus dedos” o se lesionan al jugar o hacer deporte por tener las uñas muy finitas o “cortantes en el surco lateral”.

Asimismo, puede tener que ver con un calzado inadecuado, o que se queda pequeño sin que los padres se den cuenta. El deporte y también la sudoración pueden favorecer que la uña se clave o encarne.

Por todo ello, se recomienda a los padres revisar los pies de niños. También es importante que los niños tengan información y avisen a los padres en cuanto noten dolor producido por una uña.

Pedir cita con Doctor Francisco M. Piqueras

Calle de Cristóbal Bordiú, nº 49 28003 Madrid

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