¿Cómo vivimos tantos años con los mismos huesos y articulaciones?

El hueso va cambiando a lo largo de la vida. Durante la infancia y la adolescencia cambian debido a un proceso llamado modelado y el pico de masa ósea se alcanza entre los 18 y los 35 años.

Una vez logrado el pico de masa ósea, la pérdida ósea se produce gradualmente, a un ritmo lento que aumenta con la edad. En particular, la menopausia es un momento en que se acelera la pérdida ósea debido a cambios hormonales.

Durante los primeros años de la menopausia, las mujeres pierden anualmente un 2% de masa ósea.

El factor más importante es la influencia genética, que representa el 70-75% de las diferencias entre personas. Sin embargo, factores variables como la nutrición y la actividad física desempeñan un papel importante en el desarrollo óseo y la reducción de la pérdida ósea.

Sobre este tema ha sido entrevistado el Dr. Félix Pastor, experto en Traumatología en Zaragoza, que recomienda para cuidar los huesos hacer ejercicio de forma moderada y evitar malos hábitos como el tabaquismo o el alcohol.

Pregunta.-  Tener unos huesos sanos es fundamental para envejecer de forma saludable. ¿Qué podemos hacer para cuidarlos? ¿influye la genética?

Dr. Pastor.- La genética es un factor que pensamos que es ajeno a nosotros, pero no. A partir de ahí hay otros factores como la alimentación, obesidad, etc. que favorecen que el esqueleto se forme de una manera u otra.

Podemos poner de nuestra parte para que el desarrollo hasta los 30-35 años, que es cuando se forma el máximo de masa ósea, sea lo más favorable posible. Intentar que no haya condicionantes en contra para que en ese momento se llegue al 100%.

Estos condicionantes en contra son no hacer deporte ni actividad física, no movernos… El ejercicio físico es muy bueno siempre, pero sin pasar de una hora al día, ya que entonces se produce un estrés oxidativo. Otros factores negativos son el tabaquismo, el alcohol, la hiperalimentación…

P.- Se dice que los huesos cambian muy lentamente ¿y las articulaciones cómo se mueven? ¿Por qué empiezan a doler de repente?

Dr. P.- Desde la infancia hasta la adolescencia se está remodelando continuamente el esqueleto en el crecimiento, los huesos van adquiriendo los minerales, el calcio es fundamental y esto acaba a los 30-35 años, el momento de máxima potencia ósea.

A partir de ahí se produce un deterioro progresivo y lento de las articulaciones. Las que más han sufrido se gastarán más, esto desde joven se puede corregir, pero cuando no había tanto educación no se corregían a tiempo y ahora nos encontramos serios problemas artrósicos.

El cuerpo aguanta mucho, pero hay un punto que se sobrepasa y en ese momento empiezan a doler las articulaciones.

P.- Todos asumimos que las mujeres tenemos que cuidar los huesos en la Menopausia, pero ¿y los hombres?

Dr. P.- Si, también, pero llega de diferente manera. A la mujer le aparece la osteoporosis por déficit de estrógeno, y en el hombre es por la testosterona. A parte de influir en otros aspectos como el aspecto sexual, en lo que se refiere al esqueleto este déficit favorece la osteoporosis ya que disminuye la capacidad de que el calcio se incorpore a los huesos y por eso llegan también las fracturas…

En los hombres, los efectos llegan 10 años después que en la mujer, pero luego se estabiliza y siguen el mismo camino.

P.- Continuamente vemos en gimnasios y calles a personas de mucha edad haciendo máquinas o corriendo… ¿Es recomendable?

Dr. P.-El running, el pádel, y todos estos deportes que se han puesto de moda ahora hacen que las personas que tienen poco tiempo para hacer deporte quemen en poco tiempo muchas calorías.

El querer mantenerse en forma lleva a veces a excesos, como por ejemplo sobrecargar demasiado las articulaciones. Aunque físicamente uno esté preparado, las articulaciones van notando sus deficiencias, sobre todo a los 40-45 años.

Se puede hacer con medida, con mesura, pero sin llegar a castigar las articulaciones, sin causar estrés.

P.- La cirugía en la Traumatología ha dado un gran salto… ¿Hemos perdido el respeto a nuestros huesos, porque ya nos lo resolverán ustedes?

Dr. P.- Es cierto que ha habido grandes avances en la cirugía de los huesos, como la cirugía artroscópica o la cirugía mínimamente invasiva, que permite resolver problemas con los mínimos daños colaterales, pero de eso a resolver todo hay un abismo.

La gente que se opera es porque tiene que operarse. En materia de prótesis de cadera o rodilla, por ejemplo, ha habido muchos avances en los materiales… Aunque se sigue recomendando apurar con la propia cadera y la propia rodilla, ya que la cirugía protésica implica que no hay nada más allá, el hueso no se recupera y hay que contar con las complicaciones que estas intervenciones tienen.

P.- Como tenemos que vivir muchos años con nuestro mismo esqueleto, ¿Cuándo recomienda comenzar a hacer una revisión de nuestros huesos y articulaciones?

Dr. P.- Cuando se necesita, si aparece un dolor puede ser una cosa de pocos días, pero si sigue doliendo es preferible acudir al especialista, sobre todo en la problemática de la columna vertebral para evitar complicaciones mayores.

Dr. Félix Pastor, traumatólogo en Zaragoza

Experto en:

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