122018Abr
Dolor menstrual, fibromas, quistes de ovario, endometriosis… ¿por qué aparecen y cómo se tratan?

La mujer va experimentando cambios hormonales y en su cuerpo conforme pasan los años. Cada etapa está marcada por unos síntomas ginecológicos determinados que conviene tener controlados y comunicar al ginecólogo en el momento en el que se salgan de lo normal.

Dolor abdominal durante la menstruación, quistes ováricos, endometriosis, infecciones vaginales… Son algunos de los principales problemas ginecológicos que padecen las mujeres.

Más del 50% de las mujeres en edad reproductiva describen períodos de regla dolorosos. Cada mujer muestra una reacción diferente: dolor pélvico, náuseas, vómitos, mareos, dolor de cabeza, tristeza…

Según destaca el Dr. Salvador García Aguirre, especialista en Reproducción Asistida en Zaragoza y miembro de Doctología, son muy importantes las visitas al ginecólogo para realizar exploraciones que consigan identificar a tiempo cualquier irregularidad que se produzca en el cuerpo de la mujer y poner tratamiento cuanto antes.

En el reproductor superior puedes escuchar la entrevista que le hicieron al Dr. García Aguirre sobre este tema en COPE Zaragoza.

Pregunta.- ¿Por qué razón un número importante de mujeres jóvenes sufren unos dolores insoportables de menstruación?

Doctor Salvador García Aguirre.– Esta patología es muy frecuente, y más en edades muy tempranas. Hay chicas que nada más tener su primera menstruación empiezan con un dolor importante en el abdomen y lo arrastran durante muchos años.

A veces incluso de manera incapacitante, lo que les impide realizar su actividad normal en el colegio o en el trabajo y pasan uno, dos o tres días con un dolor importante que muchas veces no sabemos cómo solucionar.

La causa más frecuente es, desgraciadamente, la causa desconocida. Por eso hablamos de dismenorrea constitucional. Es conveniente que estas chicas acudan a revisiones ginecológicas, porque en algunos casos puede haber un problema específico que puede tratarse.

La mayoría de las veces es constitucional y como solución están los tratamientos con analgésicos antiinflamatorios y, muchas veces, tratamientos hormonales que reducen mucho el dolor.

P – ¿Qué es un fibroma y por qué hay mujeres que se los quitan y otras que no?

Dr. G.A.- Un fibroma, o su nombre más técnico que es mioma, hace referencia a un tumor benigno, que en muy poquitos casos puede volverse maligno. Pero no por ser benigno deja de ser importante, sobre todo por su frecuencia.

Es un tumor que depende del tejido muscular, por eso radica principalmente en un tejido por excelencia muscular como es el útero. Parte de estas fibras se enquistan y empiezan a crecer autónomamente, como son todos los tumores, de forma limitada puesto que es un tumor benigno. Es una de las patologías más frecuentes, de hecho, 1 de cada 4 o 5 mujeres ha tenido un mioma a lo largo de su vida.

Hay muchísimas mujeres que no se operan y son portadoras de mioma. A las que se operan y se les quitan los miomas, es fundamentalmente porque se les ha complicado por algún problema.

Por ejemplo, el problema hemorrágico es muy frecuente en las portadoras de mioma o un mioma que crece muchísimo y puede tener algún problema compresivo. En estas mujeres hay que valorar la cirugía. Pero la mayor parte de las veces, no es necesario operarlas.

quiste ovario

P – ¿Estos miomas son distintos de los quistes de ovario?

Dr. G.A. – Sí, fundamentalmente por su origen y localización. Los miomas casi siempre están localizados en el útero, aunque en contadas ocasiones pueden aparecer en el ovario. El ovario no es un órgano muscular, sí que puede tener algún vestigio embriológico de algún vestigio muscular y por eso puede aparecer algún fibroma ovárico, pero es muy raro.

En el ovario son muy frecuentes los quistes de otras índoles o etiologías, derivados del epitelio, del meso del ovario, de otras estructuras ováricas.

 P – Hay otra dolencia de la que socialmente se habla poco y es la endometriosis. ¿Cómo se soluciona?

Dr. G.A. – Se habla poco, pero las mujeres sí que conocen la endometriosis porque, desgraciadamente, es casi tan frecuente como los miomas. De hecho, se afirma que entre el 10-15% de las mujeres tienen endometriosis, lo que pasa que muchas de ellas son asintomáticas y ni se enteran.

Es más frecuente todavía cuando se habla de la población infértil dentro de las mujeres. En torno al 20-25% de las mujeres infértiles tienen algún grado de endometriosis.

Igual que el mioma, es muy frecuente y comparte muchas veces la etiología, de hecho, coexisten en una misma mujer con mucha frecuencia los miomas y la endometriosis. El origen suele ser inmunológico y suele tener tratamiento, aunque el tratamiento definitivo de la endometriosis, el que la hace erradicar, es cuando se desaparece la fuente hormonal, la fuente estrogénica, que es la actividad ovárica.

Por lo tanto, la menopausia es el momento en el que se cura la endometriosis. Hasta entonces, podemos hablar de periodos más leves o puede mejorarse con tratamientos médicos o quirúrgicos pero la verdadera curación no ocurre hasta que llega la menopausia.

P.- En ocasiones también aparecen sangrados anormales, dolor pélvico, patología mamaria… ¿Cuál destacaría por su riesgo?

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Dr. G.A. – Todas ellas son frecuentes en la época de la vida fértil de la mujer, pero me gustaría destacar la patología mamaria, sobre todo por la gravedad que entraña.

Sabemos que la patología mamaria maligna es mucho más frecuente en edades más avanzadas, propias de la menopausia o incluso más tarde, pero, también puede darse en edades muy tempranas, incluso antes de los 30 años.

En estas edades es poco frecuente como he comentado, pero, precisamente como es muy poco frecuente a veces puede no hacerse el suficiente caso, sobre todo en chicas jóvenes que hayan tenido antecedentes familiares: las chicas con madres, tías o abuelas con patología maligna de la mama serían las que más atención deberían prestar: hacerse chequeos y revisiones ginecológicas.

Todas las mujeres tendrían que conocer su pecho con autoexploraciones para poder detectar un cambio. Si conoces el pecho y notas un cambio, es fácil que ese sea el motivo de acudir al ginecólogo. Una mujer que no conoce su pecho, si se lo explora un solo día, probablemente irá al ginecólogo porque verá bultos que no conoce. Por eso es importante que la mujer se haga autoexploraciones mensuales para que conozca su pecho y pueda detectar un cambio.

Dr. García Aguirre – Especialista en Reproducción Asistida en Zaragoza

Experto en:

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Unidad de Reproducción Asistida Clínica Montpellier.
Via Hispanidad, 37 - 50012 Zaragoza